El abogado Tirso Vargas sostuvo que esta elección no busca derrotar a una persona, sino abrir una nueva etapa para el Perú, con respeto a la dignidad de los pueblos y sin revancha ni divisiones entre buenos y malos.
Vargas afirmó que ninguna estabilidad será real si se construye sobre el silencio de quienes perdieron a sus seres queridos, y remarcó que tampoco habrá reconciliación si antes no existe reconocimiento ni reparación.
El abogado señaló que la elección enfrenta dos formas de ver el país, una que lo mira como cifras y resultados económicos, y otra que entiende que detrás de cada número hay personas, historias y heridas abiertas.
Desde el sur, añadió Vargas, muchos votarán pensando en el país que dejarán a sus hijos, uno donde protestar no signifique morir, y donde las regiones sean escuchadas antes que reprimidas por el Estado.
También afirmó que el Perú necesita unidad, pero aclaró que esa unidad no nace del olvido, sino de la verdad, la justicia y el respeto, principios que, según dijo, el sur aprendió con demasiado dolor.
Vargas cerró su mensaje con una idea directa, el país puede avanzar solo si mira a sus ciudadanos como personas y no como amenazas, una frase que resume el tono político de su declaración.

