La Municipalidad Provincial de San Román emitió un mensaje: el Cerro Huaynarroque y su anfiteatro natural son espacios públicos sin propietarios. El informe 021-2026-MPSR-J/OGA/OCP, respaldado por la Ordenanza 013-2017, declara que este espacio está zonificado como área de recreación pública y protegido por la Ley 31199. La titularidad corresponde al Estado, según el artículo 5 de dicha ley y el artículo 9 de la Ley 29151, que regula los bienes estatales.
El documento precisa que la municipalidad, en cumplimiento de su función, administra y autoriza el uso de estos espacios para actividades culturales. La inversión de S/. 2,153,000 en el mejoramiento del anfiteatro, con código SNIP 187367, beneficia a 71,000 habitantes dedicados a la música, danza y actividades comerciales, consolidando su carácter público.
La controversia surgió cuando la Asociación Folklórica Macho Aychas reclamó propiedad sobre el cerro, enfrentándose a la Asociación de Tokoros y Pinquillos «Los Chiñipilcos», que solicitó el espacio para su XXVI Concurso de Danzas Autóctonas «Premio Pinquillo de Oro». El subgerente de Educación, Cultura y Deporte, Milton Apaza Granuel, autorizó la actividad tras evaluar la normativa vigente, priorizando el desarrollo cultural sobre disputas particulares.
El gerente de Desarrollo Social, Lino Larico Turpo, ratificó que la autorización se emitió conforme a ley, tras un análisis técnico-jurídico. «No hay propietarios privados; este es un bien público», declaró, subrayando que la decisión obedece a un pronunciamiento de las áreas competentes y al principio de autoridad municipal.
Autorización La municipalidad autorizó oficialmente el uso del anfiteatro para el concurso del 18 de febrero, solicitado por Cirilo Quispe Mamani, presidente de «Los Chiñipilcos». El informe destaca que el espacio, mejorado con fondos públicos, está destinado a satisfacer necesidades colectivas, como la expresión cultural y el entretenimiento. La decisión busca garantizar el acceso equitativo y promover el patrimonio cultural de Juliaca.
La controversia, según Larico, no debe opacar el objetivo: «El cerro Huaynarroque es un símbolo de identidad para todos los juliaqueños». La municipalidad instó al diálogo entre las asociaciones, reafirmando que las autorizaciones se rigen por el interés público y el marco legal vigente.
