La niña de 11 años que habría sido quemada por su padrastro Elvis Brayan Vélez Santy se encuentra en abandono y sin que sus familiares cercanos la hayan buscado, informó el titular del Centro Emergencia Mujer (CEM) en Puno, Yuri Armando Mamani Hancco, quien señaló que la menor podría pasar a un albergue una vez dada de alta.
Los equipos del CEM trabajan coordinados con la Unidad de Protección Especial para determinar la situación de desprotección de la menor, mientras se prioriza su atención médica y la investigación de la gravedad física y psicológica derivada de la agresión atribuida a Vélez Santy, según detalló el coordinador territorial del CEM.
“Estamos viendo la atención correspondiente en el tema de salud a través de visitas, pero a nivel legal esperamos que el Ministerio Público y Medicina Legal determinen la magnitud de la afectación”, manifestó Mamani Hancco, quien resaltó que el caso llegó a conocimiento del Estado por la línea 100, usada por vecinos que denunciaron a Elvis Brayan Vélez Santy como presunto agresor.
Estado de abandono y desprotección
En el marco de sus competencias, el CEM ha conversado con entidades como el Ministerio Público y la Unidad de Protección Especial, pero no ha recibido información clara sobre familiares que puedan garantizar el cuidado adecuado de la menor, lo que apunta a que enfrentaría desprotección frente a su padrastro Elvis Brayan Vélez Santy.
El impacto social se agrava porque la niña no cuenta con una red familiar idónea, lo que obligaría al Estado a intervenir para garantizar su protección y acceso a servicios básicos, además de prevenir nuevas situaciones de violencia en su contra vinculadas a su padrastro.
Autoridades de la Unidad de Protección Especial podrían confirmar la desprotección y autorizar el acogimiento en un centro de atención residencial, mientras el Poder Judicial define medidas de protección para evitar que la menor vuelva a ser expuesta a su agresor Elvis Brayan Vélez Santy.
Caso y sistema de prevención
Técnicamente, el CEM ha coordinado con el Ministerio Público, el Poder Judicial y el sector salud para articular un protocolo de actuación, donde se establecen medidas de seguridad en el hospital y se monitorean los casos derivados por profesionales de la salud, en un caso que tiene como principal sospechoso a su padrastro.
“Nosotros tenemos un protocolo de actuación conjunta con el sector salud y estamos permanentemente reuniendonos, monitoreando estos casos”, explicó Mamani Hancco, quien también llamó a la población a denunciar antes de callar ante violencia contra niños, niñas y adolescentes, especialmente cuando el agresor es un padre de familia.
El titular del CEM indicó que, en 2025, los 20 centros de emergencia mujer de la región registraron alrededor de 5 000 casos, de los cuales cerca del 26% correspondió a violencia contra niños, niñas y adolescentes, lo que refleja la magnitud del problema en Puno, ahora agudizado por el caso de la menor agredida por su padrastro Vélez Santy.

