El Congreso de la República ha aprobado la creación de tres nuevas universidades en Puno, ubicadas en las provincias de Sandia, Azángaro, Huancané y Yunguyo. Con esta medida, el número de universidades en el país llega a 21. Sin embargo, la expansión educativa ha levantado alertas debido a la falta de una planificación adecuada.
Luis Itme, egresado de la Universidad Nacional del Altiplano, advierte que la creación de estas instituciones no responde a un análisis profundo. Según Itme, los congresistas han omitido informes técnicos del Ministerio de Educación y del Ministerio de Economía, lo que ha llevado a la creación de universidades con carreras tradicionales que no se ajustan a las necesidades locales. Esta situación podría generar expectativas falsas entre la población.
El principal temor radica en la falta de recursos para sostener estas nuevas universidades. Itme señala que el presupuesto destinado a las universidades recién creadas podría afectar a las instituciones existentes, como la Universidad Nacional del Altiplano, sin que esto se traduzca en una mejora de la calidad educativa. Además, el proceso para poner en marcha estas universidades podría demorar entre cinco y siete años, lo que retrasa aún más la posibilidad de un examen de admisión.
El cuestionamiento más fuerte apunta a las prioridades del Congreso. Mientras las escuelas públicas están enfrentando serios problemas de infraestructura y recursos, se está invirtiendo esfuerzo y dinero en crear universidades sin un análisis riguroso de la viabilidad económica. Esta expansión sin sustento pone en riesgo el futuro del sistema educativo y las expectativas de desarrollo de las comunidades.
