El pasado 23 de abril, un asalto en Juliaca dejó al descubierto el sinuoso historial de cuatro de los siete integrantes del grupo Terna. Estos investigados, ahora con prisión preventiva de nueve meses por hurto agravado. En su haber, estos malos policías registran denuncias desde el 2015 a la fecha, los delitos, hurto agravado, peculado ( robo de material incautado), faltas administrativas, abuso de autoridad, entre otros delitos, y en otros casos extrañamente aparecen como agraviados.
Víctor José Liñán Esquerre, efectivo policial, acumula seis denuncias desde 2018 hasta 2023. Los delitos incluyen peculado, que involucra la apropiación indebida de bienes públicos, y otros cargos contra la administración pública. En 2018, Liñán recibió una sentencia por un caso de peculado que superaba las 10 unidades impositivas tributarias. Su historial delictivo pone en duda la integridad de algunos miembros de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Arnold Diego Quispe Rivas, otro integrante del grupo, enfrenta una investigación desde 2018 por un proceso penal contra la libertad. Este caso, archivado en el distrito fiscal de Puno, resalta las fallas en el sistema judicial. Quispe, al igual que otros miembros del grupo, ha logrado evadir la justicia en múltiples ocasiones, lo que refleja una preocupante tendencia de impunidad
Michael James Ventura Javier, con una denuncia por peculado y apropiación de bienes por funcionario público en 2015, también tiene un historial delictivo notable. Curiosamente, su caso fue archivado, y además, está implicado en cuatro hechos de hurto agravado entre 2010 y 2011. En estos casos, Ventura aparece como agraviado, lo que añade un giro inesperado a su perfil delictivo.

Luis Antonio Chuco Salvador, con tres procesos de investigación, destaca por su participación en delitos graves. Dos de estos procesos lo señalan como agraviado, mientras que en uno aparece como imputado por omisión de denuncia. Su historial incluye casos de fabricación, comercialización y uso de armas, hurto agravado y homicidio calificado. La diversidad de sus delitos resalta la complejidad de su perfil criminal.
Jeider Lee Tacca Chambi, con tres denuncias en 2024 y 2025, es otro de los integrantes con un pasado turbio. Su historial delictivo, aunque reciente, ya muestra una tendencia preocupante. La rapidez con la que ha acumulado denuncias sugiere una conducta delictiva persistente y una necesidad urgente de intervención judicial.
La prisión preventiva de nueve meses para estos siete integrantes del grupo Terna es un paso para demostrar su responsabilidad y llegar a la justicia, pero también pone en evidencia la necesidad de una reforma profunda en el sistema judicial y policial. La ciudadanía exige transparencia y rendición de cuentas para recuperar la confianza en las instituciones encargadas de velar por la seguridad y el orden público.
El caso de estos cuatro integrantes del grupo Terna no es aislado. La permanencia de oficiales con antecedentes delictivos en la PNP genera preocupación y desconfianza. La Inspectoría y el Ministerio Público tienen un rol crucial en este proceso. “Varios de los policías que hoy purgan prisión preventiva eran ‘caseritos’”, afirmó una fuente policial, destacando la cercanía de algunos oficiales con la fiscalía. Esta relación podría explicar la impunidad con la que operaban.