El presidente del Perú, José María Balcázar Zelada, negó haber mentido al país sobre los contratos de los aviones F-16, en respuesta directa al excanciller Hugo de Zela, quien renunció acusándolo de engañar a la ciudadanía.
Balcázar sostuvo que nunca intervino en las negociaciones de la compra, dado que los contratos fueron celebrados por la Fuerza Aérea del Perú en gestiones anteriores, y recomendó que el nuevo gobierno tome las decisiones definitivas sobre dicha adquisición.
El mandatario declaró ante el país: «Esos contratos que se han celebrado antes se respeten por el nuevo gobierno que venga de las elecciones y nada más, no se puede tergiversar mis declaraciones.»
Déficit social y prioridades presupuestales detrás de la postura presidencial
La compra de los F-16 no fue iniciada por el gobierno actual, sino que viene de administraciones anteriores, con entendimientos entre la empresa vendedora estadounidense y la Fuerza Aérea del Perú como representante del Estado en defensa.
Balcázar justificó su postura en las grandes brechas sociales del país, señalando que necesita caja suficiente para agua potable, salud y educación, necesidades que calificó como prioritarias frente al gasto en armamento en este momento.
El presidente descartó cualquier intención de confrontación con Estados Unidos, llamó a la prudencia y reafirmó que el cronograma electoral en curso definirá al gobierno que asuma los compromisos de esta compra internacional calificada como secreta.
