El procurador municipal de Acora, Gustavo Ramón López Llanos, mostró su preocupación por la desatención del ministerio público ante una serie de solicitudes presentadas por su persona, para verificar el desarrollo correcto de la actual gestión de esta localidad; sin embargo, al solicitar información a la comuna, no se la remiten; en ese sentido, acudió directamente a la fiscalía, sin resultados.
Mencionó que la labor del procurador municipal es dar opiniones legales para que se tomen decisiones sin consecuencias legales y en beneficio de la población; más no, defender a trabajadores municipales, a regidores o al alcalde de algunas acusaciones.
“Estamos trabajando en la actual gestión, el actual acalde tiene 3 denuncias penales, esto a raíz de presunto tráfico de influencias de un trabajador y acorde al artículo 32 de código procesal penal el fiscal debe realizar una indagación en relación a la denuncia”, puntualizó.
Indicó que al respecto se ha solicitado documentación a la autoridad edil de esta localidad, sin obtener ningún resultado; es así, que solicita a la fiscalía intervenga con la realización de constataciones de los curriculum vitae de funcionarios involucrados en estas denuncias; sin embargo, tampoco ha obtenido una respuesta positiva.
Añadió que viene siendo víctima de hostigamiento por parte del alcalde de Acora, que incluso habrían amenazado con no pagar sus servicios laborales; además de una reciente denuncia por presunta agresión, que él considera es parte de este acoso.