Investigadores descubrieron que la psilocibina, compuesto hallado en hongos alucinógenos, protege contra el daño nervioso causado por quimioterapia en ratones, según estudio publicado hoy en Science. El fármaco previniene la hipersensibilidad al dolor cuando se administra antes del tratamiento oncológico, sin interferir con la efectividad de la quimioterapia ni el crecimiento tumoral.
La quimioterapia basada en platino, como el cisplatino, ataca células cancerosas de rápido crecimiento pero también daña nervios periféricos sanos en el cuerpo. Este daño causa hormigueo, ardor o adormecimiento especialmente en manos y pies, afectando gravemente la calidad de vida de pacientes que se recuperan del cáncer sin opciones terapéuticas aprobadas disponibles.
El equipo de investigadores del Centro de Cáncer MD Anderson señala que el fármaco actúa de forma preventiva. Patrick Dougherty, investigador en dolor del centro, explicó: «La idea, en lugar de intentar reparar lo que está roto, es intervenir y protegerlo desde el principio».
Protección neuronal mediante intervención anticipada
Los ratones tratados con quimioterapia mostraron daño nervioso periférico e hipersensibilidad al dolor durante al menos cuatro meses. Una dosis de psilocibina previa redujo la hipersensibilidad a tres meses; dos dosis administradas con una semana de intervalo la eliminaron completamente.
El análisis de células nerviosas en animales vivos y en laboratorio reveló que la psilocibina bloqueaba efectos celulares dañinos del cisplatino. El fármaco previno la interrupción del transporte de mitocondrias, las plantas de energía de la célula, evitando daño en neuronas de ratón y humanas mediante mecanismos moleculares similares.
El neurocientífico Giampietro Schiavo de la Universidad de Londres reconoció que hallar tratamientos para dolor de quimioterapia sin afectar su eficiencia es crucial, considerando cualquier avance en esta área como fenomenal pese a análisis aún preliminares sobre los mecanismos específicos.
Camino hacia ensayos clínicos y desafíos pendientes
Los descubrimientos anteriores se limitaban principalmente a cisplatino, pero pruebas con fármacos no basados en platino produjeron hallazgos similares, sugiriendo que los beneficios de psilocibina no dependen del tipo de tratamiento oncológico empleado en pacientes.
La neurocientífica Susanna Park de la Universidad de Sídney advierte sobre interpretaciones precipitadas para pacientes humanos, considerando que existe una brecha amplia entre éxito en modelos preclínicos y traducción hacia terapias efectivas, solicitando más datos sobre impacto en fibras nerviosas grandes particularmente dañadas por quimioterapia.
MD Anderson iniciará en próximo mes un ensayo de fase dos con aproximadamente ochenta pacientes con cáncer de mama, colorrectal o cabeza y cuello para evaluar psilocibina en quimioterapia, aunque recopilar datos suficientes sobre seguridad y eficacia a largo plazo requerirá años de investigación.