El diputado Harvey Colchado Huamani denunció el debilitamiento de recursos en unidades especializadas de investigación criminal en Trujillo, ciudad donde presenció hace días un atentado que causó cuatro muertes, tras recorrer departamentos de investigación criminal de la región durante su semana de representación.
Colchado estuvo en la ciudad desde el viernes hasta el sábado, visitando las tres sedes de la Depincri (Departamento de Investigación Criminal) ubicadas en el centro, norte y este, además de cinco más en la periferia de la provincia, entrevistándose con actores de la policía, gobierno regional y Ministerio Público para analizar la inseguridad.
«Los departamentos de investigación de crimen organizado desconcentrado en Trujillo tienen ocho efectivos, dos vehículos y cero gastos de inteligencia«, declaró el diputado durante su análisis de las capacidades institucionales disponibles para combatir la delincuencia organizada en la región.
Carencias institucionales en investigación criminal
La División de Investigación de Crimen Organizado (Divinco) de la Dirincri permanente en Trujillo funciona con apenas ocho efectivos sin presupuesto asignado para tareas de inteligencia, mientras la Diviag opera con veinte agentes que tampoco cuentan con recursos para investigación estratégica, según constató Colchado.
Los departamentos de investigación criminal native también reportan gasto cero en inteligencia, aunque la división de inteligencia de la región policial dispone del treinta por ciento del presupuesto que manejaba hace cuatro años atrás, recursos insuficientes frente a la magnitud del problema de seguridad en Trujillo.
Colchado señaló que, a pesar de estas limitaciones presupuestales, las autoridades policiales utilizaron fuentes humanas, geolocalización y registros para iniciar investigaciones del caso criminal, reconstruyendo rutas de vehículos mediante cámaras de videovigilancia principalmente privadas.
Investigación de bandas criminales y operativo policial
Los datos de videovigilancia utilizados en investigaciones provienen en un ochenta por ciento de cámaras particulares y solo el veinte por ciento corresponde a la policía y gobierno regional, evidenciando la dependencia de infraestructura privada para reconstruir hechos criminales en Trujillo.
El gobierno regional instaló cuatrocientos veinte cámaras recientemente e implementó un sistema de reconocimiento facial; sin embargo, solo algunas de estas cámaras funcionan operativamente, limitando la capacidad de monitoreo y prevención en la ciudad afectada por actividad de grupos como los pulpos y la jauría.
Colchado indicó que corresponde al comando general de la Policía Nacional fortalecer las unidades especializadas de investigación criminal mediante presupuesto, tecnología y personal, garantizando capacidad operativa para desarticular bandas organizadas y reducir la incidencia delictiva en Trujillo durante próximas gestiones.