El luto se extiende en Puno por el aumento de muertes en las carreteras, el ingeniero Jhon Junior Cruz Calcina advierte que muchas de estas tragedias se podrían evitar si las vías tuvieran bermas más anchas, ya que la reducción de estas zonas eleva el peligro para todos.
El ingeniero explica que los accidentes ocurren por tres razones principales, la infraestructura de la vía, el estado del vehículo y el comportamiento de las personas, factores que se combinan y agravan el problema en la región.
El reciente choque en la ruta Juliaca-Azángaro muestra el riesgo, un volquete detenido ocupó parte de la carretera y la zona lateral, lo que dificultó la circulación y provocó el siniestro, según el especialista.
Las carreteras tienen partes clave, la calzada es donde circulan los autos y la berma, ubicada al costado derecho, funciona como zona de seguridad, en Puno muchas veces estas bermas son tan estrechas que no cumplen su función.
La berma debe ser suficientemente ancha para que vehículos lentos o detenidos puedan salir del carril principal, sin embargo, varias rutas como Juliaca-Huancané o Juliaca-Azángaro presentan bermas muy reducidas, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
La normativa exige que las bermas sean amplias por seguridad, el ingeniero señala que la carretera Puno-Juliaca lo demuestra, la vía antigua tiene berma angosta, mientras la nueva, que es concesionada, muestra una berma mucho más amplia.
La medida mínima para una berma es de medio metro, pero lo ideal sería hasta tres metros, en la región la mayoría de carreteras tienen bermas de entre uno y dos metros, lo que no siempre garantiza la seguridad necesaria.
Cruz Calcina observa que algunos proyectos buscan reducir la anchura de las bermas para ahorrar costos, esta decisión preocupa porque sacrificaría la seguridad de los conductores y peatones.
El especialista afirma que esta es una decisión política más que técnica, ahorrar dinero en infraestructura hoy puede costar vidas mañana, por eso pide que se priorice la seguridad en el diseño de las vías.
Las carreteras se clasifican según su importancia y quién las administra, los gobiernos regionales tienen responsabilidad directa sobre las vías departamentales, por eso el ingeniero llama al gobernador y a los técnicos a respetar las normas y no sacrificar las bermas.
