Una extensa red de corrupción que involucra a Frigoinca y funcionarios de Qali Warma ha sido expuesta en un reportaje de Punto Final, esta trama no solo manipula el diseño del menú escolar, sino que también busca encubrir casos de intoxicación en estudiantes causados por productos de la empresa.
El escándalo se destapó tras un incidente en Cabana, Puno, donde varios estudiantes sufrieron una intoxicación. La investigación reveló que Frigoinca pagaba sobornos para ocultar los resultados de las investigaciones y culpar a otros factores, extendiendo sus tentáculos a otras regiones como Chota, Cajamarca.
Un caso alarmante ocurrió el 5 de abril de 2024 en Negropampa, Chota, donde aproximadamente 40 estudiantes fueron hospitalizados con síntomas de intoxicación tras consumir alimentos distribuidos por Qali Warma. Los niños presentaron dolores de cabeza, vómitos y desmayos.
Frigoinca, empresa productora de la marca Don Simón, está en el epicentro del escándalo. Danilo Burga, presidente del directorio, y su hijo Michael Burga, director comercial, han sido identificados como figuras clave en esta red de sobornos que se extiende por varias regiones del país.
Un celular entregado a la Fiscalía reveló más de 60 chats que exponen las comunicaciones entre la empresa y funcionarios corruptos. Noemí Alvarado, empleada de Frigoinca, era la encargada de coordinar los pagos ilícitos a través de este dispositivo.
Entre los implicados se encuentra Deyvis Espinoza, especialista de alimentos en Lima, quien recibía dinero a través de su esposa Alejandra Sosa. También están involucrados Ivonne Espinoza y Fernando Herrera, especialistas alimentarios de Lambayeque y Cajamarca, quienes recibían sobornos para incluir productos de Frigoinca en los menús escolares.
Otros funcionarios mencionados son Stalin, quien aparentemente recibió financiamiento para un viaje a Lima, y Ronald Loza, cuyas decisiones administrativas influyen en el sector. José Floriano y Luis Álvarez, especialistas de Cajamarca y Áncash, también recibieron pagos ilícitos a través de sus respectivas esposas.
La investigación no solo identificó a los funcionarios corruptos, sino también a las cónyuges titulares de las cuentas bancarias utilizadas para recibir los pagos ilícitos. Este sistema buscaba ocultar la identidad de los verdaderos beneficiarios de los sobornos.
Como respuesta al escándalo, Qali Warma ha separado a seis funcionarios implicados y los ha denunciado ante la Fiscalía por corrupción. La planta de Frigoinca en La Libertad ha sido clausurada por DIGESA y se le ha retirado el registro sanitario.

