La región de Puno se ubica en el nivel de riesgo medio-alto de integridad pública, con 5,47 puntos sobre 10, según el Índice de Riesgos de Integridad Subnacional (IRIS) 2026 del Instituto Peruano de Economía (IPE), que advierte problemas en la gestión de obras, contrataciones y confianza institucional.
El informe coloca al departamento de Puno junto con otras ocho regiones en el nivel medio-alto, mientras ninguna región del país alcanza el nivel de riesgo bajo durante esta medición.
La región obtiene 6,07 puntos en gestión pública y eficiencia administrativa, resultado que evidencia dificultades en la ejecución de inversiones y en la organización de proyectos públicos.
El estudio señala que el 34,6 por ciento de los proyectos de inversión de Puno está atomizado, es decir, corresponde a obras pequeñas con montos iguales o menores a 500 mil soles.
Puno también registra que el 31,3 por ciento del valor de sus contrataciones públicas se realiza mediante compras menores, mientras el promedio nacional llega a 24,9 por ciento.
En las contrataciones con un solo postor, la región redujo su indicador de 47,9 por ciento en 2019 a 21,8 por ciento en 2025, según el informe del IPE.
La aprobación ciudadana de la gestión regional subió de 12,3 por ciento en 2019 a 25,3 por ciento, aunque el resultado todavía refleja una confianza limitada en las autoridades.
El pilar de desempeño institucional y control de la corrupción otorgó a Puno 4,87 puntos, con dificultades vinculadas a la confianza en las instituciones y la respuesta frente a los casos de corrupción.
El IPE señala que Puno fue una de las tres regiones que mejoró su puntaje frente a 2019, con un aumento de 0,1 puntos, aunque todavía enfrenta riesgos que afectan la calidad de los servicios públicos.
El informe recomienda priorizar las obras inconclusas, transparentar las contrataciones, publicar avances verificables y garantizar presupuesto para operar y mantener la infraestructura entregada a la población.