El regidor del Municipio Provincial de Puno, Arturo Mamani Pandia, denunció la existencia de un oligopolio en el sistema de transporte urbano de la ciudad. La declaración se produjo durante una entrevista telefónica en la que abordó la modificación de la ordenanza 288 del 2010. El grupo familiar domina las rutas y fija las tarifas, según el regidor.
La ordenanza 288 del 2010 establecía requisitos que limitaban el ingreso de nuevas empresas. Exigía un mínimo de 15 unidades propias del titular, lo que derivó en la incorporación de socios mediante contratos de alquiler. Este mecanismo permitió que grupos societarios concentraran las rutas.
Mamani señaló que más de 40 empresas operan en la ciudad de Puno con alrededor de 1.020 unidades. Algunos consorcios agrupan entre 20 y 80 vehículos bajo un mismo titular. Los asociados pagan cuotas mensuales de S/ 60 a los gerentes de esas empresas.
El regidor indicó que existen dos o tres grupos familiares que trabajan bajo esta modalidad. Los socios deben pagar montos exorbitantes y, en algunos casos, abastecerse en grifos específicos. Esta situación impide la competencia real en el mercado.
Mamani sostuvo que algunos empresarios manifiestan que ponen y sacan alcaldes y gerentes. La gerencia de transportes no remitió información completa al consejo municipal sobre ampliaciones de rutas e incrementos de unidades. Varias solicitudes de fiscalización no fueron respondidas.
El regidor cuestionó que la línea 30 abandonó la ruta hacia Jayllihuaya tras obtener su resolución. La empresa argumentó condiciones de carretera y la negativa de los choferes. El informe solicitado por el consejo no obtuvo respuesta de la gerencia.








