El relleno sanitario de Itapalluni, ubicado a unos 15 kilómetros de la ciudad de Puno, no cuenta con de red eléctrica necesaria para el manejo de lixiviados generados por la acumulación de residuos sólidos, contando únicamente con un generador de energía.
Ricardo Álvarez Gonzales, gerente de la Municipalidad Provincial de Puno, informó que este relleno comenzó a operar en 2019, aunque las autoridades locales de entonces permitieron su funcionamiento sin la instalación de una red eléctrica, indispensable para el tratamiento de lixiviados.
Ante esta deficiencia, la municipalidad, en coordinación con el Ministerio del Ambiente, ha autorizado el inicio de dos proyectos para dotar de agua potable y electricidad tanto al relleno sanitario como a la comunidad campesina cercana.
La falta de estos servicios básicos como agua potable y fluido eléctrico dificulta la gestión adecuada de los residuos sólidos, poniendo en riesgo la calidad ambiental y la salud de la población.
Álvarez también anunció la intención del gobierno local de pavimentar la vía de acceso principal al relleno de Itapalluni, con el objetivo de reducir la contaminación por el polvo que generan las compactadoras al transitar cargadas de residuos.
