Durante los actos conmemorativos por el Día de los Mártires del 9 de Enero en Puno, los cinco congresistas de la región, Carlos Zeballos, Jorge Luis Flores, Oscar Zea, Flavio Cruz y Wilson Quispe, fueron rechazados y repudiados por la población. Los manifestantes expresaron su descontento colgando pancartas con los nombres de estos legisladores, a quienes tildaron de «traidores».
Willy Ito, uno de los participantes en la protesta, señaló que consideran a estos congresistas parte de la corrupción en el interior del Congreso. Los acusaron de dar la espalda al pueblo y de gobernar en complicidad con Dina Boluarte y otros. Ito afirmó que no han realizado acciones significativas por la región ni por los mártires, razón por la cual decidieron repudiarlos. Además, advirtió que las luchas sociales para exigir cambios continuarán.
El dirigente Pedro Quispe denunció haber recibido una carta notarial del congresista Carlos Zeballos tras referirse a una «diligencia sospechosa» que este realizaba en EsSalud de Juliaca. Quispe afirmó no temerle, destacando que representan al pueblo y cumplen con su labor dirigencial.

Durante la conmemoración, los ciudadanos también criticaron a los congresistas por no trabajar a favor de la educación, salud, sector agrario y pymes de la región. Aseguraron que, a pesar de ser elegidos por el pueblo, nunca han consultado para legislar en su beneficio.
Otros dirigentes expresaron su descontento, señalando que estos representantes solo buscan «beneficios económicos y mantenerse en el cargo», promulgando leyes que favorecen sus intereses personales en complicidad con el gobierno, sin preocuparse por el pueblo peruano.
