Sequía en Puno: Gobernador Richard Hancco admite falta de ejecución de fondos para enfrentar crisis hídrica

El gobernador cuestionó la ausencia de alcaldes en una reunión de emergencia y anunció otra convocatoria. Mientras tanto, la región proyecta nuevos microreservorios ante el déficit hídrico

Jhon Arocutipa
Jhon Arocutipa 16/10/2026

El gobernador regional de Puno, Richard Hancco Soncco, admitió que su gestión no ejecuta los fondos del Programa 068 para enfrentar la sequía, pese a la alerta por déficit hídrico que amenaza la campaña agrícola de 2027. La autoridad cuestionó la ausencia de alcaldes en la reunión convocada para abordar la emergencia. El evento se realizó con una semana de plazo y un oficio de refuerzo.

Hancco explicó que la convocatoria regional tuvo un plazo breve y que organizará otro evento en tres semanas. El gobernador informó que notificará a INDECI para que inicie procedimientos sancionadores contra las autoridades ausentes. La medida busca garantizar la participación en la coordinación de acciones preventivas.

El gobernador advirtió que “si no tengo datos no puedo ni siquiera aprobar mi plan de acción”, situación que perjudica a la población cuando lleguen las consecuencias de la sequía. La declaración evidencia la falta de información necesaria para la toma de decisiones. Hancco responsabilizó al Ministerio de Economía y Finanzas por 10 a 15 proyectos paralizados.

En su gestión, GEAR I construyó 560 microreservorios de 50 metros cúbicos, mientras que GEAR II proyecta construir 480, que incluirían nuevas zonas afectadas por la emergencia. El déficit hídrico amenaza la agricultura, pues la DRA estima que solo 4% de unas 110.000 hectáreas cultivables se trabajaría para la cosecha 2027. Existe riesgo de no haber cosecha.

Hancco admitió que algunas observaciones del MEF deben subsanarse, pero calificó de absurdo exigir rentabilidad a un proyecto regional. El gobernador descartó que sea una venganza contra Puno, pues ocurre a nivel nacional. Las acciones preventivas siguen sin avanzar al ritmo que exige la crisis.

Mientras la emergencia hídrica amenaza con reducir drásticamente la producción agrícola en 2027, la respuesta regional aún depende de reuniones, recopilación de información y proyectos pendientes. La falta de ejecución presupuestal y de coordinación evidencia la gravedad del problema. Las autoridades no han adoptado medidas concretas para mitigar el impacto.