Un sujeto en presunto estado de ebriedad irrumpió contra los manifestantes que exigían justicia por la muerte de Justa Calsín Quispe, de 64 años, atropellada este fin de semana en la vía Juliaca-Puno junto a su moto eléctrica, lo más increíble el sujeto con una lata de cerveza en mano pedia que se rehabilite la circulación de vehículos.
El individuo descendió de su vehículo para confrontar a los familiares, amigos y vecinos que cortaron la vía como protesta. En el asiento del copiloto, una lata de cerveza era visible, lo que desató la indignación inmediata de los presentes.
El sujeto reconoció haber consumido cerveza, aunque argumentó que lo hacía «para combatir el intenso calor». Los manifestantes le increparon que conducir bajo la influencia del alcohol es un delito, tipificado como peligro común en el ordenamiento jurídico peruano.
La confrontación expuso una contradicción alarmante: mientras una familia lloraba a su madre atropellada, un conductor con bebida alcohólica en su vehículo exigía el libre tránsito sin asumir responsabilidad alguna por el riesgo que representaba.
Los manifestantes advirtieron al sujeto que una intervención policial con dosaje etílico podría derivar en su detención inmediata. La vía Juliaca-Puno acumula múltiples antecedentes de accidentes fatales, según señalaron los propios vecinos durante la protesta.
El vehículo Toyota blanco de placa Z3M-692 atropelló a la víctima en esa misma vía. El hecho revela la ausencia de medidas de seguridad vial, pese a los reclamos ciudadanos reiterados ante el Ministerio de Transportes para la instalación de reductores de velocidad en el sector.

