La Defensoría del Pueblo de Puno, en seguimiento a los acuerdos de la séptima Mesa de trabajo sobre contaminación en la cuenca Ramis, inspeccionó la fiscalización de la Dirección Regional de Energía y Minas en labores de verificación ambiental en Crucero, Carabaya, a 5 mil metros sobre el nivel del mar.
En el sector de Ccaccatuni en la comunidad de Urinsaya, se encontraron irregularidades en los proyectos mineros Colquehuasi y en la empresa concesionaria Metsur (minería artesanal). Se constató la falta de instrumentos de gestión ambiental como el IGAFOM, documentos para explotación minera, y manejo inadecuado de residuos de desechos inorgánicos, lo que llevó a la paralización de actividades con un plazo de 15 días para regularizar los descargos.
La Defensoría del Pueblo instó a los operadores mineros a ajustarse a los parámetros ambientales y asumir su responsabilidad con el medio ambiente. Se expresó la preocupación de la sociedad civil de la cuenca Ramis, afectada por la contaminación de la minería ilegal e informal en las cabeceras de cuenca.
Se recomendó a la Dirección Regional de Energía y Minas mejorar su intervención con los administrados, sensibilizar sobre el impacto ambiental de la minería ilegal y contar con vehículos adecuados para acceder a las zonas de trabajo minero de difícil acceso.
