Más de 500 obreros municipales de la provincia de San Román cumplen una semana de protestas sin recibir respuesta a sus reclamos laborales. El trabajador de serenazgo, Miguel Ángel Mamani Mamani, denunció que la municipalidad recorta bonificaciones injustificadamente y evita dialogar con los sindicatos.
La administración municipal incumple los compromisos de diálogo al no asistir a las reuniones programadas con los representantes de los trabajadores. Los funcionarios de recursos humanos y el gerente municipal no presentan los documentos legales que sustenten el recorte de las vacaciones.
Miguel Ángel Mamani Mamani señaló que los empleados de limpieza y serenazgo ganan sueldos muy bajos que no cubren el costo de vida. Algunos obreros perciben apenas mil soles mensuales y no reciben ningún tipo de beneficio adicional durante la presente gestión edil.
Los trabajadores se amparan en la ley de negociaciones colectivas para exigir el reconocimiento de las bonificaciones que recibían hace dos años. La municipalidad enfrenta una demanda judicial porque el Ministerio de Economía observó los acuerdos celebrados anteriormente sin ofrecer una solución técnica.
El sindicato que representa a la clase obrera municipal denunció que las autoridades los envían al Poder Judicial cuando reclaman sus derechos básicos. Iniciar un proceso legal resulta muy costoso para un trabajador que ni siquiera gana el sueldo mínimo establecido por la ley.
Los manifestantes convocarán a una audiencia pública con el alcalde y los regidores para buscar una salida definitiva a este conflicto laboral. Los obreros de primera línea advierten que radicalizarán sus medidas de fuerza si la gestión actual continúa ignorando sus pedidos.

