La Universidad Nacional del Altiplano de Puno atraviesa una etapa de incertidumbre, ya que los acuerdos recientes en sesión de consejo para atender demandas estudiantiles no traen fechas claras ni soluciones concretas, según el decano Charles Mendoza Mollocondo, quien considera que solo representan prolongar el problema.
Charles Mendoza, decano de la Facultad de Ingeniería Estadística e Informática, explica que su facultad inició en 2020 el trámite para cambiar su nombre a Facultad de Ciencia de Datos, pero hasta la fecha no recibe respuesta, lo que genera frustración entre docentes y estudiantes.
La administración universitaria creó después el programa académico de Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos, lo que, según Mendoza, interfiere directamente con el proceso de cambio de denominación que su facultad ya había iniciado hace varios años.
Los estudiantes de la facultad no rechazan la inteligencia artificial, pero exigen que se respete el trámite de denominación de Ciencia de Datos, ya que consideran fundamental que la universidad valore los procesos administrativos previos.
Uno de los pedidos más urgentes es la construcción de un pabellón académico moderno, porque el edificio actual tiene más de treinta años y presenta deficiencias que dificultan el desarrollo de las actividades diarias.
Charles Mendoza informa que se elaboró una ficha técnica para el nuevo pabellón, pero este documento no ha sido registrado en la plataforma Invierte.pe, lo que ha paralizado el proceso de evaluación y la posibilidad de conseguir financiamiento.
La necesidad de renovar la infraestructura no es reciente, ya que la facultad reclama desde el año 2014 o 2015 una solución definitiva, sin que hasta ahora se haya logrado avanzar en este asunto.
En relación a los laboratorios, el decano menciona que los equipos informáticos actuales datan de gestiones del 2014 y 2015, lo que impide que los estudiantes reciban una formación tecnológica adecuada y actualizada.
La autoridad universitaria se ha comprometido a comprar nuevos equipos informáticos para agosto, sin embargo, la comunidad universitaria espera que esta promesa se cumpla y no quede solo en palabras.
Charles Mendoza sostiene que la política del rector prioriza la construcción de edificios y estructuras, pero descuida la inversión en tecnología y la capacitación docente, aspectos que considera clave para el desarrollo académico.
Durante las protestas estudiantiles recientes, una estudiante de Enfermería terminó hospitalizada, y circula la versión de que funcionarios universitarios organizaron una “antitoma” con personal de seguridad para desalojar a los manifestantes.
La universidad no ha emitido ningún pronunciamiento oficial sobre estos hechos, lo que genera preocupación y deja preguntas sobre la transparencia y la responsabilidad institucional frente a los actos de violencia.
Aunque las autoridades universitarias hablan de promover el diálogo, el rector no ha visitado el campus ni ha conversado directamente con los estudiantes, lo que muestra una distancia entre el discurso y la realidad.
Charles Mendoza hace un llamado a las autoridades y a los estudiantes para abrir un diálogo genuino, propone abordar las demandas de todas las facultades y solicita una auditoría que permita transparentar la gestión y evitar decisiones sectarias.
El decano concluye que solo con transparencia y diálogo real se podrá avanzar en la solución de los problemas que afectan a la Universidad Nacional del Altiplano y garantizar un mejor futuro para la comunidad universitaria.