Pobladores de la Asociación de Parceleros del sector Kery, en el distrito de Vilque (Puno), denuncian que las aguas residuales provenientes de Mañazo contaminan el río Quipacho y provocan enfermedades y mortandad en el ganado, afectando la economía familiar; según reportó Evarista Lucía Choque Márquez, presidenta comunal, ante Pachamama Radio.
El río Quipacho contaminado, al desbordarse en temporada de lluvias, inunda pastos cultivados y naturales que el ganado consume, provocando diarrea, parásitos, fiebre, nariz seca y mal de altura en los animales, hasta causarles la muerte pese a los tratamientos aplicados por los propios pobladores.
«Ya no quieren comer y les levanta la fiebre, están con nariz seca, ya después el mal de altura les da también, hacemos tratamiento, pero a veces no logramos recuperar nuestros animales», declaró Choque Márquez en una visita de Pachamama Radio al distrito de Vilque.
Autoridades ignoran denuncias y la crisis se repite cada año en Vilque
La mortandad del ganado alcanza el 10% anual en el sector Kery de Vilque, cifra que se repite sistemáticamente sin que las autoridades, pese a recibir reportes con fotos y evidencias, hayan implementado medidas concretas de solución hasta la fecha.

La inacción institucional agrava el impacto económico de los parceleros: las familias no solo pierden animales, sino también la calidad de la leche y sus derivados como yogur y queso, afectando directamente su canasta básica y sus ingresos ante una contaminación que avanza sin control.
«Reportamos, pero nos piden evidencias, todo pasamos y no hay ninguna solución, nos dicen que van a venir, pero ahí nomás se queda, pasan las lluvias, se seca el río y es otro año», denunció la presidenta comunal con evidente frustración ante la falta de respuesta.
Aguas residuales de Mañazo afectan la salud humana y animal en el sector Kery
Los pozos del sector Kery, única alternativa al río Quipacho, también muestran señales de contaminación: el agua depositada en recipientes deja residuos blancos similares a leche, indicando presencia de agentes contaminantes, aunque la comunidad aún no cuenta con análisis moleculares oficiales que certifiquen el daño.
La contaminación del Quipacho no solo genera mortandad ganadera, sino que también provoca enfermedades directamente en la población de Vilque que consume estas aguas, configurando una emergencia sanitaria que las autoridades competentes deben atender con urgencia y con análisis técnicos concretos.
Los parceleros del sector Kery exigen intervención urgente para analizar oficialmente el agua y el ganado, ya que, sin fuentes limpias disponibles, sus animales seguirán bebiendo del río Quipacho contaminado, perpetuando el ciclo de pérdidas económicas, enfermedades y abandono institucional.

