Los violentos sucesos ocurridos durante las protestas en Puno, Ayacucho y Apurímac a inicios de 2023 siguen sin esclarecerse. No hay claridad sobre los responsables ni sobre el destino de las víctimas y sus familiares. Esta situación impide abrir un proceso de diálogo político para superar la crisis y encaminar al país, opinó la abogada y especialista en conflictividad social, Yorka Gamarra.
En Razón Libre de Pachamama radio, dijo que mientras no haya claridad sobre lo ocurrido, el encuentro y la conversación entre grupos con diversos intereses seguirán siendo superficiales. El Congreso y el Ejecutivo logran acuerdos, pero no generan consenso con la sociedad y regiones. No hay escenario para un verdadero diálogo político inclusivo.
Si hay diálogo, solo la hay en zonas de explotación minera sobre temas puntuales, pero no existe un diálogo que pueda encaminar al país en aspectos democráticos, económicos y de desarrollo. La falta de esclarecimiento de los hechos violentos en el sur es un obstáculo para el diálogo y el desarrollo del Perú, indicó.
Se requiere claridad sobre los responsables de los sucesos en Puno, Ayacucho y Apurímac, y atención a víctimas y familiares, para sentar bases de un diálogo político inclusivo que supere la crisis y encamine al desarrollo del país, consideró.
