Luis Aguilar Coaquira, gerente general de EMSAPUNO, advirtió sobre el preocupante incremento de arsénico, sulfatos y cloruros en el lago Titicaca y ríos de la región. Esta situación se ha observado en los últimos años, afectando la calidad del agua para consumo humano en la zona.
El deterioro de la calidad del agua se suma a la disminución de los niveles del lago Titicaca, que actualmente se encuentra 59 centímetros por debajo de su nivel normal. Aguilar señaló que esta situación es similar a la registrada en noviembre del año pasado, lo que representa un desafío para el abastecimiento de agua en la ciudad.
EMSAPUNO ha implementado medidas para enfrentar esta problemática, como la modificación de la estructura de captación en Chimú y la planificación de un proyecto para captar 100 litros por segundo del río Willy. Estas acciones buscan garantizar el suministro de agua potable para la población de Puno en los próximos años.
El gerente instó a tomar con seriedad la situación, destacando que el descenso del nivel del lago Titicaca es un indicador de la crítica situación hídrica en la región. Aguilar hizo un llamado a las autoridades y a la población para trabajar conjuntamente en la búsqueda de soluciones a largo plazo que aseguren el acceso al agua potable en Puno.

