El dolor de una madre atraviesa fronteras mientras busca incansablemente a su hijo Álvaro Laura Mamani, uno de los cuatro profesionales desaparecidos tras un trágico accidente en el caudaloso Río Vilcanota, en la región de Cusco, donde una camioneta cayó arrastrada por las impetuosas aguas el pasado 17 de febrero. Tras 40 días de intensa búsqueda, solo un cuerpo apareció y los otros tres permanecen no habidos.
Genoveva Mamani Choque, con el corazón destrozada, pero con una esperanza inquebrantable, ha iniciado una cruzada nacional e internacional para encontrar los restos de su hijo, un arquitecto de 32 años originario del distrito de San José (Azángaro), quien viajaba como parte de un equipo técnico para ejecutar un proyecto en la municipalidad de Megantoni- Cusco.
La búsqueda se ha convertido en una verdadera odisea, donde cada día representa una nueva batalla contra el tiempo y la naturaleza. Los familiares han solicitado apoyo de autoridades, empresas privadas y comunidades locales, recurriendo incluso a equipos de alta tecnología como radares especializados que podrían costar alrededor de 15.000 dólares para localizar la camioneta sumergida.
Junto a Álvaro desaparecieron tres profesionales más: el ingeniero Carlos Marx Gómez Sánchez de 35 años, el ingeniero William Inquilla Arcata de 32 años, y el técnico Miguel Ángel Quiroga Sanca de 38 años, quienes viajaban desde Juliaca con destino a Cusco cuando ocurrió el fatídico accidente en la zona de la vía de evitamiento.
Las autoridades locales, incluyendo el alcalde de Ollantaytambo, Paúl Palma Herrera, han brindado apoyo logístico, proporcionando alimentos y recursos a los familiares. Sin embargo, la falta de equipamiento tecnológico especializado ha dificultado enormemente las labores de rescate en un río de corrientes intensas y peligrosas.
Grupos de rescate de alta montaña, pescadores locales y voluntarios se han sumado a la búsqueda, utilizando incluso drones especiales para intentar localizar algún indicio de los desaparecidos. La comunidad del distrito de San José, lugar de origen de Álvaro, ha organizado puntos de colaboración económica para apoyar a la familia en su incansable búsqueda.
La madre de Álvaro ha manifestado públicamente su determinación: «No me voy a calmar. Quiero encontrar a mi hijo. Necesito equipos de alta tecnología para poder localizarlo». Su testimonio refleja el dolor profundo de una madre que cada mañana se levanta con la esperanza de encontrar, aunque sea los restos de su ser querido.
Los familiares han habilitado varios canales de comunicación para recibir cualquier información, destacando los números telefónicos 951610662 de Marco Inca Laura Mamani y 961555537 de Genoveva Mamani Choque, invitando a la población a colaborar con cualquier dato que pueda ser útil para la búsqueda.