Una joven madre de 29 años falleció en el Hospital III Base de EsSalud Puno el pasado 8 de mayo, dejando a dos pequeñas en la orfandad mientras el ginecólogo de turno aparentemente había abandonado la guardia, según señalan familiares y personal sanitario. Viky M.A. ingresó al servicio de emergencia aproximadamente a las 23:00 horas con una hemorragia incontrolable, pero la intervención médica se retrasó fatalmente.
El drama se agravó cuando en el Hospital III Base de Salcedo informaron a los desesperados familiares que el especialista de guardia no se encontraba disponible, obligando a posponer la urgente operación por varias horas hasta localizar a otro profesional. Fuentes internas del centro hospitalario indicaron que «se le buscó al doctor Díaz, no se le ubicó, los colegas comentaron por los grupos que había abandonado la guardia».
Mientras la paciente luchaba por su vida, el personal médico tuvo que contactar al doctor René Mamani como reemplazo de emergencia ante la ausencia del responsable oficial según el rol de guardias establecido. Lamentablemente, todos los esfuerzos resultaron insuficientes y la joven madre falleció a las 6:00 de la mañana del día siguiente, habiendo dado a luz a su segundo hija días antes en el mismo centro asistencial.
La tragedia ha generado mayor indignación al trascender que precisamente ese mismo 8 de mayo, el doctor Rolando René Díaz Flores, quien debía cumplir turno desde las 19:00 hasta las 7:00 del día siguiente, recibía un importante nombramiento institucional como gerente en San Román, en medio de la emergencia médica que culminó en fallecimiento.
La designación del ginecólogo ausente como nuevo gerente de la Red Asistencial EsSalud Juliaca mediante Resolución de Gerencia General 00850-GG-ESSALUD-2025, firmada por Ricardo Ramírez Moreno, coincidió precisamente con la fecha del fatal desenlace, generando serios cuestionamientos sobre la pertinencia y oportunidad del nombramiento.
Consultado sobre las acusaciones de abandono de guardia, el médico Díaz Flores reconoció parcialmente su responsabilidad al declarar: «Sí estaba de guardia, pero no he asistido», derivando mayores explicaciones al «nuevo gerente de la Red Asistencial de Puno» mientras aseguraba que su jefe de Departamento estaba informado de su ausencia programada.
Los familiares de la víctima han denunciado múltiples irregularidades en el manejo del caso, señalando que además de la demora crítica en la atención médica, el personal se negó inicialmente a firmar el acta de defunción correspondiente. Según testimonio de los deudos, aparentemente hubo intentos de persuadirlos para que no solicitaran la necropsia de ley.

