El director de la UGEL Puno, Pedro Roberto Enríquez Yana, no descarto que las clases académicas se suspendan y sean de manera virtual, en un posible aumento de casos de Sarampión a nivel de la provincia de Puno, por ello hizo un llamado a los padres de familia a vacunar sus menores hijos.
El plan de contingencia contempla dos vías: clases virtuales sincrónicas y visitas domiciliarias de docentes; ambas modalidades exigen cumplir protocolos sanitarios del sector salud, lo que añade una carga logística adicional a instituciones educativas que ya operan con recursos limitados en la provincia de Puno.
El director, Enríquez Yana, señaló que «la gran limitación muchas veces es el acceso a la tecnología; hay muchos niños que no cuentan con Internet», reconociendo así la principal fisura estructural del sistema educativo puneño ante cualquier emergencia que obligue a suspender la presencialidad de las clases académicas.
Precedente pandémico, costos y grupos en riesgo
Durante la pandemia de COVID-19, la UGEL Puno ya ejecutó clases virtuales y visitas familiares; esa experiencia mejoró el manejo docente de plataformas digitales, pero no resolvió la desigualdad de acceso a Internet entre zonas urbanas y comunidades rurales dispersas de la provincia de Puno.
La activación del plan virtual implica costos en datos móviles, impresión de materiales físicos y desplazamiento docente; familias rurales sin conectividad asumen el gasto íntegro de los insumos alternativos, mientras la UGEL Puno no reportó presupuesto asignado específicamente para esta posible contingencia epidemiológica.

Los niveles de pronoei y educación inicial escolarizada concentran la mayor vulnerabilidad etaria; niños de tres a cinco años dependen totalmente de la mediación del adulto para acceder a cualquier modalidad remota, lo que traslada la responsabilidad pedagógica íntegramente a padres de familia no capacitados.
Protocolos, reacciones técnicas y fallas secundarias
El protocolo vigente ordena: detección del caso, reporte al centro de salud, fumigación del local y hasta de posibles, suspensiones del avance académico; la directiva de bioseguridad escrita aún no fue emitida por la UGEL Puno, que opera por ahora mediante acuerdos verbales surgidos en dos reuniones de sensibilización interinstitucional.
Profesionales de salud recomendaron en dichas reuniones invitar al personal sanitario a las escuelas de padres; asimismo, precisaron que «toda intervención en salud necesariamente necesita la autorización del padre de familia», introduciendo una variable de negociación que puede retrasar la vacunación masiva en los planteles.
Docentes de inicial enfrentan simultáneamente la alerta por este mal y la tarea de sensibilizar a padres reacios a vacunar; algunos progenitores se niegan hasta el final y deben firmar un documento de rechazo, generando un proceso administrativo que consume tiempo lectivo crítico durante el brote activo.
En tanto, si los casos de sarampión continúan aumentando, la suspensión masiva de clases presenciales es inevitable; la brecha digital determinará qué niños mantienen continuidad educativa y cuáles la pierden; el director de la UGEL Puno, Enríquez Yana, hizo un llamado a los padres de familia, para que puedan tomar conciencia y puedan inocular para evitar mayor escala de este mal.
