El Ministerio Público presentó el requerimiento de prisión preventiva en contra de Yovanna Cruz Solano, mujer embarazada quién el último viernes fue prácticamente detenida a rastras por tres efectivos policiales varones y una policía mujer, en medio de los gritos y llantos de sus dos menores hijos. Ahora, la Fiscalía sin haber recibido la declaración de la investigada, mucho menos de su defensa, pide prisión preventiva en su contra por el delito de robo.
Su abogada, Yudith Enríquez, cuestionó el accionar del Ministerio Público, al indicar que este ente no ha recibido la declaración ni de la acusada, mucho menos de su defensa y tampoco de los testigos que presenciaron este hecho en la comunidad de Cochanquiray, distrito de Cabanilla (Lampa).
“Como precedente existió el delito de usurpación denunciado por los propietarios empleadores de la investigada, en el que se aprecia que la víctima de agresión física, psicológica y material, fue Yovanna Cruz. Llama la atención la falta de objetividad del doctor Wilber Ramos, quien lo único que hizo fue analizar el video en el aspecto que le conviene a la Policía Nacional y la tesis del Ministerio Público, pero no tomó en consideración hechos precedentes semanas atrás donde la acusada fue víctima del delito de usurpación”, dijo.
A través de Pachamama radio, sostuvo que los actos de violencia contra Yovana Cruz, fueron reiterativos, pero ahora el Ministerio Público la acusa de haber robado un celular y les indica que ello fue para beneficiarse económicamente, a pesar que el mismo fiscal vio como el día del hecho el celular fue destruido; “allí no hay delito de robo, no tiene sentido lógico lo que hace el Ministerio Público, además la señora fue intervenida fuera del horario de flagrancia”, añadió.
Asimismo, criticó el comportamiento parcializado hacia los efectivos del orden, a pesar de todas las humillaciones, insultos y agresiones de la que fue víctima Cruz Solano, no solo el día de su detención, sino semanas atrás; ahora la mujer permanece internada en la Clínica Americana de Juliaca, a la espera de un diagnóstico positivo que la libre del peligro, tanto a ella como a su bebé que lleva en el vientre.
