El cuerpo sin vida de la anciana Martina Cuchuirumi de ochenta y seis años apareció flotando en el río Coata, porque la humilde mujer desapareció misteriosamente el pasado viernes cuando caminaba con mucha fe hacia una iglesia de la ciudad.
Los familiares de la víctima utilizaron un dron moderno para vigilar el cauce del agua en la comunidad de Chimpa Jaran, ya que el aparato tecnológico permitió divisar el cadáver inerte pasadas las tres de la tarde tras varios días de búsqueda incansable.
La abuelita Martina Cuchuirumi salió de su vivienda la semana pasada y nunca regresó a casa con sus seres queridos, puesto que la angustia de los parientes terminó de la forma más triste al confirmar este terrible hallazgo en la zona rural.
Los parientes de la fallecida lamentaron que la policía todavía no llegue al lugar para rescatar los restos del río, porque el cuerpo de la mujer de avanzada edad continúa atrapado en la corriente mientras esperan la llegada de los peritos legales.
La familia exige la presencia inmediata del fiscal de turno para realizar el levantamiento del cadáver según las leyes vigentes, ya que necesitan iniciar las investigaciones necesarias para saber exactamente cómo terminó la anciana dentro de las frías aguas del Coata.
Los vecinos de Juliaca se encuentran muy conmovidos por esta tragedia que enluta a una familia trabajadora de nuestra región puneña, porque la desaparición de Martina Cuchuirumi movilizó a muchos voluntarios que ahora lloran su partida en la comunidad de Chimpa Jaran.
