La Festividad de la Santísima Cruz del 3 de Mayo en Huancané comenzó con la subida al calvario Poqopaka el pasado viernes, porque los fieles cargaron la Cruz Grande hasta la cima para cumplir con la tradicional velación nocturna bajo el frío del altiplano.
El profesor Fernando Chuquipiunta Machaca relató que el descenso de las imágenes sagradas ocurrió al amanecer del 2 de mayo para realizar una misa, ya que la liturgia se trasladó al actual mercado de la ciudad para recibir a los cientos de devotos puneños.
Las cruces fueron adornadas con flores en andas dentro de la Plazuela Grau durante la tarde de ayer sábado, puesto que las piezas religiosas permanecieron en el Templo Mayor Santiago Apóstol esperando la solemne procesión de fiesta programada para este domingo.
La celebración actual se extiende por cinco días llenos de color donde abundan los platos típicos y la cerveza para los invitados, por eso los pobladores bailan con alegría por las calles principales al compás de las tradicionales bandas de sicuris.
Esta costumbre genera vínculos sociales muy fuertes que ya llegaron hasta ciudades grandes como Lima, Cusco y Arequipa, ya que la importancia de este evento trasciende las fronteras de la provincia por su gran valor cultural y religioso para los peruanos.
La fiesta de Huancané es reconocida oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación desde el año 2015 gracias a las gestiones de Leoncio Mamani, porque esta resolución viceministerial protege la esencia de una tradición que une a todo el pueblo cada inicio de mayo.
