JEE San Román moviliza 667 fiscalizadores y rige ley seca desde las 8 horas del sábado

Control abarca nueve provincias con vigilancia previa a comicios; prohíben venta de alcohol y actos políticos para garantizar voto libre

Reynaldo Puma
Reynaldo Puma 05/06/2026

El presidente del Jurado Electoral Especial (JEE) de San Román, Javier Arpasi Pacho, reiteró que los cierres de campaña y las manifestaciones políticas para la segunda vuelta electoral del domingo 7 de junio de 2026 concluyen a las 23:59 horas del jueves 4 de junio.

Ante este panorama, la autoridad precisó que el sábado representa el día en que el ciudadano debe reflexionar sobre su voto. El elector tiene la responsabilidad de decidir a qué candidato transferirle el poder, sin presión de ninguna campaña activa.

Además de la veda política, Arpasi Pacho advirtió que desde las 08:00 horas del sábado rige la ley seca: queda prohibida la venta de bebidas alcohólicas en bodegas, minimarkets, discotecas y todo establecimiento hasta las 08:00 horas del lunes.

Al respecto, el titular del JEE alertó que infringir esta norma acarrea sanciones pecuniarias para los dueños de establecimientos. La pena privativa de libertad llega hasta seis meses en promedio por el delito de expender bebidas alcohólicas durante la veda electoral.

De igual modo, la concentración de personas con fines políticos está prohibida desde este viernes. El sábado no admite reuniones ni manifestaciones de índole política; las actividades no políticas, en cambio, sí pueden realizarse con normalidad.

Para garantizar el cumplimiento de estas disposiciones, el JEE de San Román desplegará 667 fiscalizadores en las nueve provincias de su jurisdicción, incluyendo San Román y las zonas norte. Cada fiscalizador vigila cuatro mesas de votación desde un día antes de la elección.

Finalmente, Arpasi Pacho exhortó a la ciudadanía a evitar las restricciones electorales para no enfrentar procesos penales. «Es hora de hacer un voto consciente e informado», subrayó el presidente del JEE, y recordó que una persona en estado de ebriedad puede ser conducida por faltas contra las buenas costumbres.