Juliaca: vecinos inconscientes que vierten agua y basura podrían perjudicar obra de pavimentado 

Pese a inversión de más de S/4 millones, contaminación y falta de apoyo obligan a vecinos a financiar conexiones, elevando costos y tensión vecinal

Ivan Coari
Ivan Coari 26/05/2026

Más de doscientos propietarios de la urbanización El Vallecito, ubicada a tres cuadras del cementerio central en la salida a Arequipa de la ciudad de Juliaca, corren el riesgo de perjudicar la ejecución de su obra de pistas urbanas debido a la acumulación de residuos sólidos y el desperdicio de agua provocados por malos ciudadanos.

El presidente de la urbanización, José Pío Zambrano, denunció públicamente que personas aledañas al barrio arrojan diariamente sus desperdicios en las cuadras intervenidas, una situación crítica que perjudica directamente el desenvolvimiento de los trabajos de infraestructura vial y genera continuas llamadas de atención por parte de los ingenieros residentes y supervisores.

A pesar de que el proyecto cuenta con un presupuesto que supera los cuatro millones de soles, los ingenieros Álvaro Apaza y Marco Antonio lideran las labores técnicas en el sector mientras los vecinos organizados intentan frenar este impacto ambiental que amenaza con paralizar el avance de la pavimentación programada para esta zona de Juliaca.

«Vecinos aledaños traen sus basuras y las echan en nuestras cuadras donde se está ejecutando la obra, lo cual nos perjudica y nos hace llamar la atención con los señores ingenieros», manifestó consternado el dirigente vecinal al apelar a la conciencia colectiva de toda la población de la provincia de San Román.

Ante la falta de apoyo de la empresa Seda Juliaca, las familias del sector decidieron autofinanciar la compra de tubos de PVC y accesorios para las conexiones de agua y desagüe, una iniciativa comunal que busca evitar retrasos o pretextos técnicos en el proyecto y que representa una inversión total acumulada de sesenta mil soles.

La organización interna por cuadras permitió distribuir los costos económicos de manera equitativa, estableciendo aportes individuales que oscilan entre ochocientos y mil quinientos soles por propietario, por lo cual los dirigentes planean unirse con otras urbanizaciones afectadas para formar una fuerza común y exigir que las empresas prestadoras recompensen estos gastos.