Las protestas sociales de 2022 y 2023, no dejaron a una figura representativa que tenga protagonismo, por ejemplo, en las elecciones generales que se avecinan, señaló el investigador del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), Paulo Vilca.
Precisó que a menos de tres meses de los comicios generales, el sur del Perú todavía no tiene un candidato definido, situación que no pasaba en anteriores elecciones; a ello se suma que las regiones del sur son las que menos adhesión tienen con los actuales aspirantes presidenciales.
Según estadísticas, por ejemplo, en las elecciones de 2011, los cuatro primeros candidatos que encabezaban las encuestas sumaban el 70 % de votos; sin embargo, ahora no llegan ni al 25 %.
“Eso obedece a lo que ocurre en los últimos años con la política y los políticos del país. La población ve con desconfianza el accionar de los parlamentarios, quienes han copado el Congreso, Tribunal Constitucional, Fiscalía y otros”, precisó.
Pero hay otro escenario, por ejemplo, en protestas significativas, como el Aymarazo, Baguazo, Moqueguazo y otros, salieron líderes que incluso llegaron a ser autoridades, pero en las últimas protestas no hubo figuras destacadas.
Explicó que ello se debe a la actitud del Gobierno, que desde un inicio empezó a reprimir a la ciudadanía y eso llevó a que muchos opten por no salir directamente a la palestra y se mostraban como autoconvocados. Sin embargo, precisó que si las protestas no hubieran dejado víctimas fatales, las manifestaciones no hubieran durado mucho tiempo.
Agregó que según un estudio del IEP, el perfil del próximo presidente es un varón mayor a 60 años, limeño, de derecha y con políticas de mano dura, pero que al mismo tiempo sea anticongreso, anti Dina Boluarte y antifujimorismo.
