Mirlem Giovanna Coca Viraca, una madre boliviana de 45 años, llegó a Perú con dos de sus cuatro hijos en busca de mejores oportunidades, pero su sueño se truncó tras ser víctima de un asalto en Arequipa. Ahora, sobrevive vendiendo dulces en las calles de Juliaca mientras lucha por reunir lo suficiente para alimentar a sus pequeños de 8 años y 7 meses. Con lágrimas en los ojos, pide ayuda a la población de Puno para regresar a Bolivia y reencontrarse con sus otros dos hijos.
Mirlem relató que la crisis económica en Bolivia, donde el salario mínimo no alcanza para cubrir las necesidades básicas, la obligó a emigrar. Sin embargo, su situación empeoró al ser abandonada por su esposo y quedar como única responsable de sus cuatro hijos. Actualmente, vende golosinas en semáforos y busca la solidaridad de las personas para poder reunir a su familia.
La mujer, con una fortaleza admirable, enfrenta cada día la adversidad mientras cuida de sus dos hijos menores. Su mayor anhelo es regresar a Bolivia, donde espera reencontrarse con sus otros dos niños, quienes quedaron al cuidado de su padre. Mirlem compartió su número telefónico, 912271525, como un último recurso para encontrar apoyo y reconstruir su vida.
La historia de Mirlem refleja la dura realidad que viven muchas familias migrantes en busca de mejores oportunidades. Su llamado a la comunidad peruana es un mensaje de esperanza y un recordatorio de la importancia de la solidaridad en momentos de dificultad.

