El jefe de la Región Policial de Puno, general PNP Jorge Tomás Guardia Riveros, sostuvo que se viene, ejecutando una rotación permanente de 3.700 efectivos en toda la región, con cambios cada tres meses en puestos fronterizos, para eliminar la rutina y prevenir actos de corrupción especialmente en la provincia de Sandia y San Antonio de Putina.
El mecanismo incluye la renovación de 180 efectivos en puestos de vigilancia fronteriza, con periodicidad trimestral; los cambios se aplican también en comisarías, puestos de vigilancia y zonas con antecedentes de irregularidades detectadas por el comando.
«Yo hago cambios rotativos, para que no haya esa rutina», señaló el jefe de la Región Policial, quien agregó que los cambios no se publican anticipadamente para garantizar su efectividad y evitar que el personal involucrado tome previsiones.
Antecedentes, casos y zonas críticas
En diciembre pasado, tras graves hechos irregulares en Desaguadero, el comando cambió a toda la comisaría; posteriormente, en la provincia de Huancané, tres efectivos quedaron bajo investigación por presunto arranche, lo que motivó nuevas reubicaciones inmediatas en la zona norte de la región altiplánica.
La zona norte concentra el mayor índice de casos irregulares; la Inspectoría General maneja más de 100 investigaciones activas, varios con prisión preventiva, incluyendo el caso de los hermanos Nina, con un efectivo aún prófugo de la justicia.
Pobladores y autoridades locales de distintas provincias han solicitado formalmente cambios de personal; el general atiende estos pedidos cuando existe información, aunque no esté corroborada, priorizando la prevención sobre la sanción posterior.
Refuerzo de personal y cobertura regional
El procedimiento de rotación se aplica sin previo aviso y de forma discrecional; los puestos de vigilancia fronteriza se renuevan cada tres meses, mientras que las comisarías reciben cambios según información de inteligencia o pedido de autoridades locales.
«Nosotros no estamos para cubrir nada; al detectar cualquier hecho ilícito, inmediatamente la propia policía detiene», afirmó el general, quien también indicó que se realizan trabajos de contrainteligencia para identificar a efectivos con conductas irregulares antes de que ocurran los hechos.
Vecinos y autoridades de algunas provincias, también solicitaron cambios ante incremento de hechos delictivos; el comando ejecutó reubicaciones en esa zona, respondiendo a la presión ciudadana y a información interna sobre situaciones no corroboradas pero de riesgo.
Nuevos egresados y proyección institucional
La Región Policial Puno registra un déficit histórico en la zona norte; más de 5 mil efectivos efectivos egresados a nivel nacional esperan asignación de cargo desde Lima para ser destinados a comisarías y puestos con mayor carencia de personal operativo.
Los desafíos logísticos incluyen la demora en asignaciones desde el comando central en Lima, la falta de infraestructura en provincias alejadas y la ausencia total de Unidades de Tránsito fuera de Puno y Juliaca, lo que limita la cobertura operativa regional.
La proyección del comando es fortalecer valores institucionales en los nuevos efectivos, sostener la rotación trimestral en fronteras y ampliar gradualmente la presencia policial en provincias del norte, según declaró el jefe de la Región Policial de Puno.

