Las rondas campesinas de Puno pidieron más respaldo para frenar el avance de la delincuencia en comunidades, carreteras y zonas rurales, mientras la donación de 12 camionetas y 200 motocicletas busca reforzar la vigilancia.
El presidente regional de las rondas, Víctor Araujo Díaz, dijo que estos vehículos permitirán mejorar la coordinación con otras instituciones, en un momento en que varios hechos delictivos preocupan a la población puneña.
Araujo Díaz también resaltó que las rondas cumplen un papel en la solución de conflictos por tierras y problemas internos, tareas que muchas veces calman tensiones en las zonas más alejadas.
El dirigente cuestionó que algunas instituciones de seguridad y justicia tengan recursos, vehículos y armamento, pero no logren detener casos graves como los asaltos de Juliaca, donde murieron 2 personas y otra quedó muy agredida.
Sobre Sandia y Carabaya, Araujo Díaz señaló que el avance de la actividad minera atrajo a personas vinculadas con actos delictivos, lo que exige más control en esas provincias.
El dirigente afirmó que aún faltan alrededor de 11 provincias por visitar, después de las jornadas de orientación realizadas en Carabaya y Putina junto a autoridades judiciales, fiscales y policiales.



