Las calles de Juliaca fueron nuevamente testigos de una manifestación masiva durante la conmemoración del segundo aniversario de los trágicos sucesos del 9 de enero del 2023, donde 18 personas perdieron la vida y más de 500 resultaron heridas durante las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte. Este segundo homenaje fue marcado por las sangrantes heridas y muy profundas que aún tienen las víctimas de la región de Puno y su incansable testimonio para encontrar justicia.
Raúl Samillan Sanga, presidente de la Asociación de Víctimas del 9 de enero, encabezó el emotivo homenaje declarando: «Aquí estamos de pie las víctimas, 500 heridos y deudos de los 18 muertos, nunca nos cansaremos de gritar justicia por tanta desigualdad, discriminación y racismo», mientras miles de personas acompañaban a los familiares.
Entre las víctimas recordadas estuvieron Marco Antonio Samillán, estudiante de medicina de 30 años, quién fue declarado héroe por morir rescatando heridos aquel fatídico dia; Jhamileth Nataly Aroquipa, estudiante de psicología de 17 años; Brayan Apaza Jumpiri, estudiante de secundaria de 15 años; Nelson Huber Pilco Condori, 22 años conductor de mototaxi; Edgar Jorge Huarancca, 22 años – estudiante de Gastronomía; Marcos Quispe Quispe, 54 años – albañil; Paul Franklin Mamani Apaza, 20 años – trabajador de construcción; Heliot Cristhian Arizaca Luque, 18 años – planeaba alistarse en el Ejército; Roger Rolando Cayo Sacaca, 25 años – conductor de mototaxi; Gabriel Omar López Amanqui, 35 años – trabajador de construcción; Eberth Mamani Arqui, 40 años – operador de maquinaria; Elmer Zolano Leonardo Huanca, 16 años – estudiante de secundaria y soldador de puertas; Ghiovanny Gustavo Illanes Ramos, 21 años; Héctor Quilla Mamani, 38 años – obrero; Rubén Fernando Mamani Muchica, 53 años – estibador.
La conmemoración incluyó diversas actividades culturales desde el 7 de enero, incluyendo presentaciones en el teatro local, manifestaciones artísticas y música andina, que según los organizadores buscan mantener viva la memoria de los acontecimientos y exigir justicia para las víctimas.
Los familiares de las víctimas reafirmaron su compromiso de continuar la lucha por la justicia social, expresando su dolor por las pérdidas sufridas y demandando que ninguna familia peruana vuelva a experimentar la pérdida de un ser querido en circunstancias similares.
La manifestación reunió a ciudadanos de diferentes provincias y regiones, incluyendo comunidades aymaras y quechuas, quienes se unieron en un acto de resistencia y memoria, exigiendo responsabilidad por parte del gobierno y las autoridades involucradas en los acontecimientos del fatídico 9 de enero.
