Decenas de trabajadores de la Dirección Regional de Salud, la Red Salud de Puno y el Centro de Salud Metropolitano se declararon en resistencia colectiva, exigiendo un plan de contingencia aprobado antes de cualquier demolición para la construcción del nuevo Hospital Regional Núñez Butrón categoría 3-1.
La asamblea, realizada en el auditorio de la DIRESA, se desarrolló sin la presencia del director regional de la DIRESA Puno, Emerson Aquino, quien fue invitado formalmente mediante documento oficial, lo cual, causó malestar entre los trabajadores, que calificaron su ausencia de burla e irrespeto institucional.
«No podemos estar como gitanos de un lado a otro, el gobierno regional no tiene presupuesto previsto para alquileres, la responsable de presupuesto nos confirmó que no existe ningún financiamiento», declaró el secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Red Salud Puno.
Gobierno regional firmó convenio sin condiciones técnicas ni presupuesto para el traslado
Según algunos trabajadores de salud, el gobernador regional, al momento de firmar el convenio con el consorcio francés no garantizaría el alquiler, ya que el expediente técnico debería de incluir un plan de contingencia obligatorio para proyectos de inversión pública de esta envergadura, según denunciaron los dirigentes.
Los locales propuestos para el traslado presentan condiciones inadecuadas: el alquiler del local momentáneo, carece de infraestructura sistematizada, costos podrían ascender desde los 9.000 a casi los 20.000 soles mensuales, sin que el gobierno regional asegurara financiamiento sostenible con recursos ordinarios.
En tato, los trabajadores acordaron no desocupar las instalaciones mientras no existan condiciones garantizadas, y anunciaron que acudirán al Ministerio de Salud para exigir que el gobernador presente públicamente los documentos técnicos y legales que respalden el inicio de la demolición.
