El Centro de Operaciones de Emergencia Regional anunció el incremento peligroso de la velocidad del viento en la selva puneña por la llegada del segundo friaje del año, alertando a los pobladores de las zonas afectadas para este viernes 22 y sábado 23 de mayo.
Las autoridades meteorológicas establecieron un nivel de peligro número 2 para las provincias norteñas, detallando que el aviso de alerta institucional mantendrá una vigencia de 47 horas consecutivas para resguardar la seguridad de las familias que viven en las zonas bajas de los bosques.
Los especialistas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología prevén ráfagas de viento superiores a los 55 kilómetros por hora durante el día viernes, un fuerte fenómeno climático que podría levantar los techos de calamina de las viviendas rústicas del medio rural.
Los expertos estatales informaron que los vientos de ligera a moderada intensidad continuarán azotando la región hasta la noche del sábado, alcanzando velocidades mayores a los 45 kilómetros por hora en los distritos selváticos de las provincias de Carabaya y Sandia.
Los coordinadores de la institución pública recomendaron asegurar firmemente las amarras de las casas antes del inicio del evento natural, exhortando a los agricultores del Altiplano a suspender los viajes en lanchas por los ríos amazónicos para evitar trágicos accidentes personales en el departamento.
Los comités provinciales de defensa civil coordinaron el monitoreo constante de los puntos vulnerables de la selva de Puno, esperando que los pobladores del campo sigan las instrucciones de prevención difundidas por las emisoras radiales para salvaguardar la vida de los niños.

