El general Pedro Vilcapaza Alarcón, conocido como Puma Indomable, cumple 244 años de su inmolación en Azángaro, su sacrificio el 8 de abril de 1782 encendió la antorcha de libertad para el altiplano puneño, según el historiador Marcelino Apaza Livisi.
Vilcapaza nació en junio de 1740 en Moro Orcco, entre Azángaro y Muñani, sus padres fueron Clemente Vilcapaza y Juana Alarcón, descendientes de curacas qollas y wilkas con raíces aimaras y cierta mezcla española.
El líder indígena estudió en el Colegio Real San Bernardo de Cusco, sirvió como capitán en el ejército colonial, se casó con Manuela Copacondori Chuquihuanka y recorrió como arriero caminos desde Azángaro hasta Argentina.
Sus viajes le mostraron los abusos en obrajes y minas como Potosí, donde indígenas morían de hambre y torturas, este conocimiento lo unió a Túpac Amaru II y Julián Apaza Túpac Catari en la lucha por justicia.
Vilcapaza organizó batallas clave como Condorcuyo, Inampu, Puquina Qanqhari, sitios a Puno y La Paz, buscaba abolir mitas, tributos, faenas brutales y defender tierras indígenas.
En 1782 cayó capturado en Kinsa Sullka por traición de su sobrino Toribio y curas locales, lo trajeron a Azángaro arrastrado por caballos y lo juzgaron entre burlas coloniales.
El historiador Apaza Livisi relató que Vilcapaza arengó al pueblo desde la tribuna, gritó “Aswanqharis por este sol que nos alumbra aprended a morir como yo”, antes de resistir descuartizamiento por ocho caballos y ser degollado a hachazos.

