Puno registra tres casos de feminicidio en lo que va del año, ocurridos en Azángaro, Nuñoa y Chucuito, informó el coordinador del programa Warmi Ñan, Yuri Mamani Hancco, tras el deceso de una madre de familia en Juli, cuyo agresor y conviviente de la víctima, enfrentara prisión preventiva por 9 meses.
El primer caso ocurrió en Azángaro en agravio de una menor de edad, el segundo en Nuñoa, provincia de Melgar, y el tercero en Juli, donde la víctima murió tras ser agredida por su conviviente, dejando en el desamparo a 02 menores de edad.
Mamani Hancco pidió a la ciudadanía no callar los hechos de violencia y denunciar de inmediato, pues «no podemos ser cómplices de estos hechos», remarcó durante entrevista con Pachamama Radio.
Prevención y atención institucional
La atención a víctimas de violencia se brinda a través de la línea 100, disponible las 24 horas, además de los centros de emergencia mujer y un protocolo conjunto con el sector salud en cada provincia.
El coordinador remarcó que las víctimas suelen callar por años los hechos de violencia y exhortó a buscar siempre ayuda institucional, además de la de familiares o autoridades comunales.
En el caso de Juli, el programa viene coordinando con el sector Salud la realización de sesiones de psicoterapia y acompañamiento emocional para las dos menores afectadas, quienes hoy quedaron huérfanas tras el fallecimiento de su madre y el internamiento de su padre a la cárcel por lo que requieren atención integral.

