El Comité Colegiado de Organizaciones de Puno convocó una movilización para este viernes 15 de mayo usando como pretexto la conmemoración al apoyo o muestra de solidaridad al estado de Palestina, pero con un trasfondo electoral explícito a favor de Juntos por el Perú, según reveló la rueda de prensa.
La conferencia, presentada inicialmente como acto de solidaridad con la guerra entre Israel y Palestina, derivó en un llamado directo al voto por Roberto Sánchez, con el dirigente Lucio Callo Callata anunciando posición política formal de las organizaciones sociales de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
«Nosotros vamos a votar por Juntos por el Perú, por Roberto Sánchez, pero ese voto no va a ser un cheque en blanco, sino va a ser condicionado a que este señor resuelva nuestras demandas», declaró Callo Callata.
El acto palestino como plataforma de campaña electoral regional
Ante la pregunta directa de los periodistas sobre el doble propósito de la jornada, Cayo admitió que la movilización articula dos agendas simultáneas: la causa palestina y el rechazo al fujimorismo, equivalente en la práctica a un respaldo orgánico a Sánchez.
El propio dirigente reconoció tomar posición «por el mal menor», buscando cerrar el paso a Keiko Fujimori, estrategia que los organizadores presentan como decisión autónoma, aunque implica movilizar bases sociales en favor de un candidato específico.
El Comité exigió además que Roberto Sánchez visite Puno y suscriba bajo acta compromisos regionales antes de las próximas elecciones, convirtiendo la marcha en una herramienta de negociación política directa con el candidato de Juntos por el Perú.
Cuestionamiento por el disfraz solidario de la convocatoria
Callo Callata, señalo que la causa palestina estaba pasando a segundo plano frente al posicionamiento electoral, anunciando su respaldo al partido político Juntos por el Perú y mostrando su rechazo al fujimorismo.
Ante la insistencia, Cayo respondió que «todo es político», justificación que los comunicadores calificaron en el momento como una excusa que confirma el tinte partidario de una convocatoria originalmente presentada como humanitaria y de solidaridad internacional.
Las organizaciones convocantes exigen además que el candidato presidencial Roberto Sánchez, de ganar, atienda demandas como justicia para los puneños muertos en las protestas contra la ex presidenta de la república, Dina Boluarte, lo que revela que la marcha opera como plataforma de presión política con agenda propia más allá de Palestina.

