Alertan sobre una silenciosa crisis de seguridad en el penal de Juliaca por hacinamiento y la influencia que tiene la presencia de los más avezados cabecillas del crimen organizado que se trasladó a la región de Puno, el cual vendría modernizando la delincuencia en San Román, así lo detalló el presidente de la central de Barrios, Eusebio Cabrera Chunga, tras revelar que el penal de máxima seguridad de Juliaca recibe cabecillas del crimen organizado de todo el país.
El director del penal, Jorge Fernández Vilela, expuso el problema ante el Comité de Provincial de Seguridad Ciudadana (Coprosec) en su reunión trimestral. El funcionario mostró genuina preocupación por el impacto real de esos traslados en la provincia de San Román.
El establecimiento opera con más del 50% de hacinamiento y funciona como destino nacional para sentenciados. Criminales de Trujillo, La Libertad y otras regiones llegan al penal por su clasificación de máxima seguridad.
La presencia de esas organizaciones ya dejó efectos concretos en la región Puno. El cobro de cupos mediante extorsión, el sicariato y el uso de armas de fuego con logística avanzada reflejan la influencia del crimen traído desde otras regiones.
Ante ese panorama, Cabrera Chunga planteó dos salidas urgentes: reubicar el penal fuera del área urbana o devolver a los criminales sentenciados en otras regiones a sus lugares de origen.
Ninguna medida es viable de forma inmediata. La solución exige intervención del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo para modificar el marco legal vigente, que permite el traslado de internos a cualquier establecimiento del país.
El Coprosec avaló el petitorio y encargó al alcalde provincial, Oscar Cáceres su tramitación ante instancias nacionales. Cabrera Chunga precisó que «esto tiene que llegar a la Comisión Nacional de Seguridad Civil» para obtener una respuesta oficial vinculante.
A la espera de esa respuesta, Juliaca convive con un penal desbordado. El hacinamiento y la llegada constante de reos de alta peligrosidad convierten al establecimiento en un factor directo del aumento del crimen organizado en la región Puno.

