El diputado electo por Puno, César Hugo Tito Rojas, viene exigiendo que Keiko Fujimori pida perdón a la región de Puno por los crímenes de lesa humanidad, y libere de inmediato al expresidente Pedro Castillo, como condición previa para cualquier diálogo.
En entrevista con Pachamama Radio, Tito señaló que el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos confirma asesinatos durante las protestas, por lo que los responsables deben enfrentar la justicia y purgar cárcel.
«Tendríamos que ver primero arrepentimiento, la señora tendría que pedir perdón, y si tiene que hacerlo de rodillas, debe hacerlo si quiere llegar a Puno», declaró el legislador sobre una eventual visita de Keiko Fujimori.
Exigencias y contexto político
Tito recordó que Fujimori anunció que reeditará el modelo aplicado por su padre en los años 90, marcado por despidos masivos y el recorte de derechos laborales mediante decretos que aún hoy el magisterio litiga.
El parlamentario comparó el escenario con Argentina y Ecuador, donde gobiernos de ultraderecha aplicaron recortes de gasto público y despidos, generando recesión económica y persecución a sectores populares que rechazan esas políticas.
Mientras que el excandidato presidencial, Roberto Sánchez convocó una movilización para el 28 de julio, fecha de Fiestas Patrias y de la instalación del nuevo gobierno, ante lo cual Tito reconoció que existe descontento popular y respeto al derecho de protesta.
Obras pendientes y beneficios rechazados
Tito enumeró las obras pendientes que negociaría con el nuevo gobierno: plantas de tratamiento de aguas residuales, hospitales, la vía Juliaca-Sandia, la doble vía Puno-Desaguadero, el gasoducto sur peruano y el proyecto del Puerto Seco.
«No tengo casa ni familia en Lima, y he pasado meses sin sueldo por licencia sin goce de haber», afirmó el legislador, quien adelantó que destinará sus bonos de instalación a labor social en Puno.
El diputado adelantó que presentará iniciativas legislativas para eliminar bonificaciones excesivas del Congreso, y reiteró que cualquier acercamiento con el fujimorismo dependerá de la liberación de Castillo y la derogatoria de leyes que blindan a la policía.

