Director anticorrupción: candidatos sin arrepentimiento buscan rehabilitación política en Perú

El director de la Defensoría Anticorrupción cuestiona encuestas sin financiamiento transparente y debates convertidos en ataques; pide reformas para recuperar confianza

Marlene Choque
Marlene Choque 14/09/2026

La confianza ciudadana en los candidatos se basa más en su trayectoria que en sus estudios, afirmó el director de la Defensoría Nacional Anticorrupción del Perú, Eduardo Herrera Velarde, quien además cuestionó el financiamiento oculto de las campañas electorales en el país.

En diálogo con Razón Libre, de Pachamama Radio, explicó que la trayectoria personal, familiar y profesional revela más sobre un candidato que sus títulos académicos, pues muchos profesionales generan poca confianza entre los electores.

El país no puede aceptar «aventureros» en la política, advirtió, ya que su aparición despierta preocupación entre la ciudadanía sobre el origen real de sus recursos económicos.

Rehabilitación sin arrepentimiento y debates sin propuestas

El abogado comparó la actitud de excondenados que se presentan como perseguidos políticos, sin reconocer sus sentencias por peculado, con la falta de autocrítica que ha caracterizado históricamente a la clase política peruana.

Según explicó, la reincidencia de estos personajes en la vida pública, pese a sus condenas, erosiona la confianza ciudadana y perpetúa la percepción de impunidad dentro del sistema político nacional.

Sobre los debates, el abogado señaló que, con más de 15 candidatos, estos se convierten en «shows» mediáticos donde predominan los ataques por encima de las propuestas concretas.

Encuestas cuestionadas y compra de votos en Lima

Herrera dijo, además, que varias encuestadoras no revelan su financiamiento pese a que la ley lo exige, lo que distorsiona la percepción real sobre la popularidad de los candidatos.

«No podemos vender el voto por una gaseosa», afirmó el abogado al referirse a un caso de compra de votos detectado en Lima, práctica que calificó de indignante para la democracia.

Concluyó que el sistema político y judicial del país requiere una reforma urgente, pues la corrupción persiste en distintas regiones y compromete el futuro del Perú.