Un súper tifón con fuerza equivalente a un huracán categoría cinco azotó este domingo la isla estadounidense de Rota en el Pacífico, con autoridades reportando daños mayores en la pequeña isla del extremo sur de las Marianas del Norte.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que la pared del ojo occidental del Súper Tifón Bavi se movía sobre Rota, pronosticando vientos de 290 kilómetros por hora, e instó a los residentes a refugiarse de inmediato en habitaciones interiores.
«Estamos aguantando, estamos experimentando vientos fuertes e inundaciones aquí», declaró Lou Rosario, oficial de información pública del Centro de Operaciones Municipales de Rota, quien confirmó reportes de daños mayores entre los residentes.
Impacto y alcance
El meteorólogo Landon Aydlett explicó que toda la isla de Rota quedó dentro del ojo de la tormenta con vientos máximos de 290 km/h registrados, mientras Tinian, Guam y Saipan experimentaron vientos equivalentes a un huracán categoría uno.
Las autoridades de Guam advirtieron que la isla podría recibir hasta 30 centímetros de lluvia, generando riesgo de inundaciones repentinas, en una región que ya sufrió devastación generalizada tras el paso del tifón Sinlaku en abril.
El gerente general del hotel Guam Plaza, Sudipta Basu, señaló que compraron un generador de respaldo de 800,000 dólares tras el tifón anterior, asegurando refugio para los cientos de huéspedes locales alojados durante la tormenta.
Preparativos y advertencias
El Servicio Meteorológico había advertido que un impacto directo dejaría a la mayoría de la isla inhabitable por semanas, con destrucción total de techos y colapso de paredes en viviendas no reforzadas de concreto.
La comerciante Pinky Cubacub relató que gastó 500 dólares en madera contrachapada para proteger su negocio en Guam, «no puedo permitirme perder tantos días», expresó, mientras las calles permanecían casi vacías por la emergencia.
El fenómeno El Niño, que ya comenzó en el Pacífico tropical según la Organización Meteorológica Mundial, podría intensificar futuras tormentas, mientras los océanos registran su junio más caliente jamás documentado a nivel mundial.

