Cerca de 24 horas han transcurrido desde que estudiantes de siete escuelas profesionales de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) mantienen la toma del local universitario en Puno, tras el fallido intento de diálogo con las autoridades académicas que se registró durante la tarde del día de ayer miércoles.
La crisis universitaria se originó por demandas estudiantiles que incluyen la culminación en la entrega de carnets, implementación de comedor estudiantil, residencias para estudiantes de escasos recursos económicos, además de petitorios específicos como la entrega de un bus para la escuela de Ingeniería de Minas que esperan desde hace un año.
El rector de la UNA Puno, Paulino Machaca Ari llegó acompañado de decanos de diferentes facultades con propuestas que incluían la entrega del bus prometido a Ingeniería de Minas, así como la resolución para el acceso a la mina ubicada en el fundo Carolina, donde los estudiantes realizarían sus prácticas académicas correspondientes
Sin embargo, la negativa del rector de ingresar a la ciudad universitaria, exigiendo en cambio que los estudiantes salieran al frontis para establecer el diálogo, generó mayor tensión entre las partes, lo que derivó en el fracaso de las negociaciones entre autoridades y estudiantes movilizados.
El estudiante de iniciales R.B.P.M. de la escuela profesional de Ingeniería Metalúrgica, quien actúa como dirigente estudiantil, calificó como insuficientes las soluciones planteadas por el rector durante el encuentro, considerando que no cubren la totalidad de las demandas presentadas por las organizaciones estudiantiles.
Las escuelas profesionales que participan en la medida de protesta son Ingeniería Estadística e Informática, Arquitectura, Ingeniería de Minas, Ingeniería Metalúrgica, Educación Secundaria y Medicina Humana, quienes mantienen el control del local universitario hasta el cierre de esta edición periodística.
El dirigente estudiantil enfatizó que la actitud del rector de no querer ingresar a la ciudad universitaria fue determinante para la continuidad de la toma, considerando que esta postura evidencia falta de voluntad para establecer un diálogo directo con los estudiantes en el lugar de los hechos.
Machaca Ari justificó su decisión argumentando que la ciudad universitaria permanecía cerrada, por lo que invitó a los estudiantes a trasladarse hasta su oficina ubicada en el rectorado del local de Educación Continua en el centro de la ciudad de Puno.

