La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos expresa su firme rechazo ante los hechos ocurridos el pasado 25 de abril en Colcabamba, Huancavelica, donde cinco personas fallecieron y otras dos quedaron heridas tras un supuesto operativo realizado por agentes del Estado.
La organización demanda que el caso sea transferido a una fiscalía especializada en derechos humanos, garantizando así un enfoque técnico imparcial para determinar si el uso de la fuerza se ajustó a los estándares de legalidad y proporcionalidad exigidos internacionalmente.
El documento señala que «la vida y la dignidad de todas las personas deben ser protegidas sin excepción», recordando además que el Estado peruano tiene la obligación absoluta de impedir que estos lamentables episodios ocurran nuevamente en el territorio nacional.
Las familias de las víctimas enfrentan hoy una pérdida irreparable, mientras la institución exige atención médica inmediata y seguridad total para los dos jóvenes sobrevivientes del violento suceso que ha generado profunda preocupación en la sociedad sobre el accionar estatal.
Este episodio remite a las prácticas registradas durante el conflicto armado interno, momento donde sectores andinos y amazónicos fueron tratados como sospechosos sin evidencias, lo que provocó graves violaciones a los derechos humanos que muchas veces permanecen aún sin justicia.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos reafirma que el país no puede retroceder hacia escenarios de violencia, manteniendo la necesidad de transparencia total para esclarecer las responsabilidades legales correspondientes en este operativo militar que resultó en la muerte de cinco ciudadanos.
