El lago Titicaca perdió 4 centímetros de nivel desde el 12 de mayo, cuando alcanzó su cota máxima de 3809.18 metros sobre el mar, según Sixto Flores, director del Senamhi en Puno, quien confirmó el inicio de heladas que aceleran la evaporación diurna del emblemático lago.
La medición actual marca 3809.14 metros, una reducción constante durante dos semanas. Flores explicó que el descenso responde a la temporada seca, proceso que se intensificará en junio, según proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología.
El Senamhi prevé temperaturas nocturnas de hasta -12°C desde el martes 27 en zonas sobre los 4000 metros, con vientos de 45 km/h y cielos despejados. El altiplano puneño enfrentará así su invierno más crudo, con días cálidos que contrastan las noches gélidas.
La combinación de heladas nocturnas y calor diurno acelerará la evaporación del Titicaca en las próximas semanas. Flores señaló que este patrón, típico de la estación, reduce gradualmente el volumen del lago, vital para la agricultura y ganadería regional.
Las autoridades alertaron a la población por las condiciones extremas que afectarán cultivos y pastizales. Recomendaron proteger a niños, ancianos y ganado, mientras el Senamhi monitorea el impacto en el ecosistema y el abastecimiento de agua en comunidades ribereñas.
Sixto Flores reiteró que el monitoreo continuará hasta julio, cuando se espera la estabilización del clima. El Titicaca, cuna de civilizaciones andinas, enfrenta así otro invierno que prueba la resiliencia de las poblaciones aledañas frente a los extremos del altiplano.

