La pobreza en Puno bajó de 40% en 2024 a 37.5% en 2025, pero la región se mantuvo como la tercera más pobre del Perú, sin recuperar sus niveles previos a la pandemia, según el Instituto Peruano de Economía (IPE)
María Alejandra Ormeño, jefa de Políticas Públicas del IPE, explicó que la región de Puno permanece 3% por encima de su indicador prepandemia, lo que exige medidas urgentes para impulsar la economía regional y generar oportunidades para las familias más pobres.
«La política pública principal tiene que estar enfocada en mejorar el crecimiento económico y la inversión privada que da empleos de calidad», sostuvo Ormeño al referirse a las prioridades para reducir la pobreza en la región.
Inversión privada y exportaciones, claves para salir de la pobreza
Hasta el 2014, cuando la inversión privada creció por encima del 10% anual, la pobreza cayó cerca de 4 puntos porcentuales, mientras que entre 2014 y 2024 solo avanzó 1% en promedio, resultado insuficiente para la recuperación regional.
La inversión privada generó más empleo formal y mejores ingresos que la inversión pública, además las exportaciones de productos no tradicionales pudieron impulsar el crecimiento regional gracias a los altos precios internacionales, precisó la especialista.
Sin embargo, Ormeño advirtió que la conflictividad social y los bloqueos de carreteras ahuyentaron la inversión privada, limitando las posibilidades de crecimiento económico sostenido que la región de Puno necesita para superar su situación de pobreza.

