La trata de personas en Puno captó a ciudadanos extranjeros sin documentación para explotarlos en actividades de minería ilegal, según informó el comisionado de la Defensoría del Pueblo Arturo Sánchez Justo ante las autoridades regionales de nuestro departamento.
Sánchez Justo señaló que las mafias trajeron a las víctimas desde los países vecinos aprovechando su situación de extrema pobreza, afectando el problema tanto a hombres como a mujeres que ingresaron de forma clandestina por las fronteras peruanas.
La institución reforzó el trabajo articulado con las oficinas de Migraciones, Relaciones Exteriores y la Policía Nacional, organizando operativos constantes en los terminales terrestres y las carreteras principales para identificar a los viajeros que caminan sin sus papeles legales.
La provincia de Sandia registra la mayor cantidad de quejas por desapariciones de jóvenes varones que ingresaron a los campamentos mineros, perdiéndose el rastro de los trabajadores sin que sus familiares de las comunidades rurales conozcan hasta hoy su paradero.
La actividad minera informal estuvo asociada a la prostitución y a diferentes problemas sociales que destruyen la tranquilidad, generando un impacto destructivo en las familias vulnerables de la selva puneña donde existe una menor presencia de los locales del Estado.
Los especialistas de la defensoría iniciaron talleres de capacitación en las instituciones educativas de las zonas de riesgo, buscando prevenir que los escolares sean engañados por estas redes criminales que también afectaron a menores de edad durante este año.

